Caminando conmigo misma. Con todes ...

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Foto: Gabriela Gioia - Ritual inaugural antes de la Marcha del 8M en Berlín. Marzo 2026.

jueves, 2 de julio de 2026

Diecisiete años después: tiempos de gratitud y responsabilidad

Foto: Brenda Ruesta Barrientos
En diciembre de 2009 escribí una entrada en mi blog sobre familia, bilingüismo y multilingüismo. No era la primera vez que este tema aparecía en mi camino. Años antes, cuando formaba parte de la Unidad de Planificación Estratégica del Ministerio de Educación de mi país, acompañaba el trabajo de 27 oficinas pedagógicas. Una de ellas estaba dedicada a la Educación Intercultural Bilingüe. Aunque siempre fui consciente de provenir de un país multilingüe, nunca me sentí realmente comprometida con esta temática hasta que conocí la maternidad en Berlín.

El nacimiento de mi hija transformó mi propio proceso de integración como madre, mujer, profesional y migrante. En 2010 escribí un nuevo texto en mi blog. Aquella reflexión nacía de un proceso comunitario que comenzaba a tomar forma en Berlín. Poco a poco se hacía más evidente el deseo de construir una comunidad que fuera referente de nuestras culturas y de nuestras lenguas maternas, que nos hiciera visibles como un grupo capaz de aportar activamente a la sociedad de acogida. Al mismo tiempo, comprendíamos que el reconocimiento y la valoración de nosotras mismas eran condiciones indispensables para dialogar de igual a igual con las demás personas.

Todo este recorrido me encuentra hoy, diecisiete años después, participando en la duodécima edición del Encuentro sobre Multilingüismo en Pankow. Durante la pandemia de coronavirus, este espacio dio un paso decisivo hacia una mayor proyección en Berlín, impulsado también por los cambios en la ley escolar que fortalecieron la promoción del multilingüismo en las aulas.
Remziye Uykun - Koordinatorin des BeFaN Netzwerks

Este 2 de julio tuve nuevamente la alegría de participar en la organización del evento junto con la Red BEFaN, la AK Lingua Pankow, las Bibliotecas de Pankow y la Oficina de Participación e Integración del distrito. Siempre emociona volver a trabajar "en casa" y comprobar cómo este camino colectivo sigue creciendo. Seguramente en nuestras redes sociales podrán conocer los temas que abordamos este año.

Yo quisiera detenerme únicamente en los minutos que el programa dedicó a reconocer el trabajo desarrollado desde las organizaciones de migrantes. Aunque el homenaje estuvo dirigido a mi persona, lo recibo, sobre todo, como un reconocimiento colectivo a tantes compañeres con quienes he compartido este camino durante tantos años.

Es imposible mencionar a todas las personas e instituciones que forman parte de esta historia. Mi agradecimiento atraviesa muchos momentos y muchos niveles de mi vida. Solo ahora, ya de noche, he podido sentarme a escribir y procesar todo lo vivido.

Cuando anunciaron una "sorpresa", jamás imaginé algo semejante. Nunca había experimentado una muestra de reconocimiento tan generosa. Fue realmente conmovedor descubrir que tantas personas recordaran y valoraran mi trabajo. No porque considere que lo merezca especialmente, sino porque ese trabajo nunca fue únicamente mío: nació, creció y sigue formando parte de procesos colectivos.

Como dije hoy, no habrá decepción ni momento difícil capaz de apagar el fuego que significa sentirse parte de una comunidad. Y, en mi caso, he tenido el privilegio de sentirme parte de varias. Cada una en su pluridiversidad lingüística y cultural.

Hoy agradezco ese sentido de pertenencia, la que sin alejarme de mi identidad "peruana", me hace sentir "pankoweriana", si es palabra existe:).

Pienso especialmente en aquellas mujeres extraordinarias con quienes compartí los primeros años de MaMis en Movimiento e. V., una asociación que nació casi al mismo tiempo que mi hija y que marcó de manera decisiva la forma en que hoy entiendo el trabajo comunitario. A ellas les debo la posibilidad de aprender desde el ensayo y el error, de experimentar juntas y construir, paso a paso, lo que MaMis representa hoy.

También agradezco a mis queridas colegas de MigrArte Perú e. V., una segunda etapa decisiva de mi camino, donde las perspectivas decoloniales y ecofeministas fueron adquiriendo cada vez más sentido, profundidad y fuerza.
Carolina Giovagnoli & Selva Avendanio von MigrArte Perú e.V. 

Y si debo mencionar nombres, quiero expresar mi agradecimiento a la Comisionada de Participación e Integración de Berlín, Katarina Niewiedzial. Desde que la conocí, cuando era Comisionada de Participación e Integración de Pankow, siempre he recibido de ella confianza, respeto y un trato de igual a igual. Con Katarina existe un vínculo construido desde el respeto mutuo y la transparencia, donde siempre ha sido posible expresar opiniones y sentimientos con honestidad, sin temor a represalias ni condiciones.

Mi agradecimiento también es para mi querida colega Remziye Uykun, coordinadora de la Red BEFaN, con quien compartí cinco años de trabajo en el proyecto migraUp!, dedicado al fortalecimiento de la cooperación entre las organizaciones de migrantes y la administración pública del distrito de Pankow. Juntas contribuimos a hacer más visible y profesional el trabajo por el multilingüismo. Me alegra profundamente ver cómo BEFaN ha crecido y se ha consolidado, en buena parte gracias al importante trabajo de su organización responsable, Yekmal e. V. Así, la voz del multilingüismo en Berlín se vuelve cada vez más coherente, plural y representativa.

Quiero agradecer también a Danilo Vetter, director de las  Bibliotecas de Pankow, por su permanente apertura al diálogo intercultural y por el compromiso constante que ha demostrado con las organizaciones de migrantes del distrito. No exagero al decir que, para muchas de nosotras, las bibliotecas constituyen uno de los socios institucionales más cercanos, democráticos y valorados. 

Hoy hago un balance muy positivo. Siento una validación de que el camino recorrido ha tenido sentido y que el esfuerzo de todos estos años ha valido la pena.

Sin embargo, también tengo muy claro que un reconocimiento, por sí mismo, no tiene ningún valor si alguna vez se pierde el rumbo. Los tiempos que vivimos nos enfrentan a enormes desafíos y, a veces, aparece la tentación de caminar solas, de pensar únicamente en salvarnos individualmente.

Para mí, un reconocimiento es, sobre todo, un recordatorio. Un recordatorio de que debemos seguir demostrándonos a nosotras mismas que podemos caminar con coherencia. Que esos diez o veinte minutos de alegría —porque sí, se sienten muy bien— no constituyen un cheque en blanco.

La memoria de ese momento tan hermoso debe recordarme la enorme responsabilidad que implica continuar este camino. Porque aquello que hacemos nunca es únicamente individual: siempre tiene la capacidad de inspirar, fortalecer o abrir puertas para otras personas.
A este agradecimiento se suman mis queridas hermanas de MigrArte Perú e. V. en Berlín y de Trenzando Fuerzas en Perú. Y, por supuesto, mi familia de sangre. Gracias también a Chris y a Rosi, porque siguen siendo el mejor recordatorio de que vale la pena seguir adelante.

Gracias, de corazón.

***

Siebzehn Jahre später: Zeiten der Dankbarkeit und Verantwortung

Im Dezember 2009 schrieb ich einen Blogbeitrag über Familie, Zwei- und Mehrsprachigkeit. Es war nicht das erste Mal, dass mich dieses Thema auf meinem Lebensweg begleitete. Einige Jahre zuvor war ich in der Abteilung für Strategische Planung des Bildungsministeriums meines Heimatlandes tätig und begleitete die Arbeit von 27 pädagogischen Fachstellen. Eine davon war der Interkulturellen Zweisprachigen Bildung gewidmet. Obwohl mir immer bewusst war, aus einem mehrsprachigen Land zu stammen, begann ich mich erst mit meiner Mutterschaft in Berlin wirklich intensiv mit diesem Thema auseinanderzusetzen.

Die Geburt meiner Tochter veränderte meinen eigenen Integrationsprozess – als Mutter, als Frau, als Fachkraft und als Migrantin. Im Jahr 2010 veröffentlichte ich einen weiteren Blogbeitrag "Ich-trgration". Diese Reflexion entstand aus einem gemeinschaftlichen Prozess, der in Berlin langsam Gestalt annahm. Schritt für Schritt wurde der Wunsch stärker, eine Gemeinschaft aufzubauen, die unsere Kulturen und unsere Muttersprachen sichtbar macht und als Bezugspunkt dient – eine Gemeinschaft, die zeigt, dass wir als Gruppe aktiv zur Aufnahmegesellschaft beitragen können. Gleichzeitig wurde uns bewusst, dass Selbstanerkennung und Selbstwertschätzung unverzichtbare Voraussetzungen sind, um anderen Menschen auf Augenhöhe zu begegnen.

Heute, siebzehn Jahre später, führt mich dieser Weg zur zwölften Ausgabe des Mehrsprachigkeitsforums in Pankow. Während der Corona-Pandemie entwickelte sich diese Veranstaltung zu einem berlinweiten Format – begünstigt auch durch die Änderungen des Berliner Schulgesetzes, die die Förderung der Mehrsprachigkeit im Unterricht stärkten.
Am 2. Juli hatte ich erneut die Freude, die Veranstaltung gemeinsam mit dem BEFaN-Netzwerk, AK Lingua Pankow, den Stadtbibliotheken Pankow sowie der Beauftragten für Partizipation und Integration des Bezirks mitzugestalten. Es berührt mich jedes Mal, wieder „zu Hause“ arbeiten zu dürfen und zu sehen, wie dieser gemeinsame Weg weiter wächst. Einen Eindruck von den diesjährigen Themen findet ihr sicherlich in unseren sozialen Netzwerken.

Besonders möchte ich mich bei den wenigen Minuten aufhalten, die dem Engagement von Migrant:innenorganisationen gewidmet waren. Auch wenn die Ehrung meiner Person galt, verstehe ich sie vor allem als eine Anerkennung für die vielen Weggefährt:innen, mit denen ich diesen Weg über so viele Jahre gemeinsam gegangen bin.

Es ist unmöglich, alle Menschen und Institutionen zu nennen, die Teil dieser Geschichte sind. Mein Dank umfasst viele Lebensphasen und viele Ebenen meines Lebens. Erst jetzt, am Abend, finde ich die Ruhe, alles Erlebte aufzuschreiben und zu verarbeiten.

Als von einer „Überraschung“ die Rede war, hätte ich mir niemals vorstellen können, was mich erwartete. Noch nie zuvor hatte ich eine so großzügige Form der Anerkennung erlebt. Es hat mich sehr berührt zu sehen, dass sich so viele Menschen an meine Arbeit erinnern und sie wertschätzen. Nicht, weil ich glaube, sie in besonderer Weise verdient zu haben, sondern weil diese Arbeit nie allein meine war. Sie ist entstanden, gewachsen und bleibt Teil gemeinschaftlicher Prozesse.

Wie ich heute gesagt habe: Es gibt keine Enttäuschung und keinen schwierigen Moment, der das Feuer auslöschen könnte, das entsteht, wenn man sich als Teil einer Gemeinschaft fühlt. Ich selbst durfte das Privileg erleben, Teil mehrerer Gemeinschaften zu sein – jede von ihnen geprägt von ihrer eigenen sprachlichen und kulturellen Vielfalt.

Heute bin ich dankbar für dieses Gefühl der Zugehörigkeit. Ohne meine peruanische Identität aufzugeben, fühle ich mich heute auch als Pankowerin – sofern es dieses Wort überhaupt gibt.
Meine Gedanken gehen besonders an die großartigen Frauen, mit denen ich die ersten Jahre von MaMis en Movimiento e. V. teilen durfte. Der Verein entstand fast zeitgleich mit der Geburt meiner Tochter und prägte entscheidend mein heutiges Verständnis von Gemeinschaftsarbeit. Ihnen verdanke ich die Möglichkeit, durch Versuch und Irrtum zu lernen, gemeinsam Neues auszuprobieren und Schritt für Schritt das aufzubauen, wofür MaMis heute steht.

Ebenso danke ich meinen lieben Kolleginnen von MigrArte Perú e. V. Sie stehen für einen zweiten wichtigen Abschnitt meines Weges, in dem dekoloniale und ökofeministische Perspektiven für mich immer mehr Sinn, Tiefe und Kraft gewonnen haben.

Wenn ich Namen nennen darf, möchte ich mich besonders bei der Berliner Beauftragten für Partizipation und Integration, Katarina Niewiedzial, bedanken. Seit ich sie kennengelernt habe – damals noch als Beauftragte für Partizipation und Integration in Pankow –, habe ich von ihr Vertrauen, Respekt und eine Zusammenarbeit auf Augenhöhe erfahren. Unsere Verbindung beruht auf gegenseitigem Respekt und Transparenz. Wir konnten unsere Meinungen und Gefühle stets offen äußern – ohne Angst vor Konsequenzen oder Bedingungen.

Mein Dank gilt ebenso meiner lieben Kollegin Remziye Uykun, Koordinatorin des BEFaN-Netzwerks, mit der ich fünf Jahre lang im Projekt migraUp! zusammenarbeiten durfte. Ziel des Projekts war es, die Zusammenarbeit zwischen Migrant:innenorganisationen und der Bezirksverwaltung Pankow zu stärken. Gemeinsam haben wir dazu beigetragen, die Bedeutung der Mehrsprachigkeit sichtbarer und professioneller zu machen. Es freut mich sehr zu sehen, wie sich BEFaN weiterentwickelt und etabliert hat – nicht zuletzt dank der wertvollen Arbeit seines Trägers Yekmal e. V. Dadurch wird die Stimme der Mehrsprachigkeit in Berlin immer vielfältiger, kohärenter und repräsentativer.

Ebenso möchte ich Danilo Vetter, dem Leiter der Stadtbibliotheken Pankow, danken – für seine kontinuierliche Offenheit gegenüber dem interkulturellen Dialog und für sein dauerhaftes Engagement gegenüber den Migrant:innenorganisationen des Bezirks. Ich übertreibe nicht, wenn ich sage, dass die Bibliotheken für viele von uns zu den wichtigsten, demokratischsten und verlässlichsten institutionellen Partnern gehören.

Bilingua e.V. & MigrArte Perú e.V.
Heute ziehe ich eine sehr positive Bilanz. Ich empfinde diese Erfahrung als Bestätigung dafür, dass der eingeschlagene Weg Sinn hatte und sich die Anstrengungen all dieser Jahre gelohnt haben.
MaMis en Movimiento & RAA
Gleichzeitig ist mir sehr bewusst, dass eine Auszeichnung für sich allein keinen Wert hat, wenn man irgendwann die Orientierung verliert. Die Herausforderungen unserer Zeit sind groß, und manchmal entsteht die Versuchung, allein weiterzugehen oder nur noch an die eigene Rettung zu denken.

Für mich ist eine Anerkennung vor allem eine Erinnerung. Eine Erinnerung daran, dass wir uns immer wieder selbst beweisen müssen, unseren Weg konsequent und glaubwürdig weiterzugehen. Dass zehn oder zwanzig Minuten der Freude – so schön sie sich auch anfühlen – kein Freibrief sind.

Die Erinnerung an diesen wunderbaren Moment soll mich vielmehr an die große Verantwortung erinnern, die damit verbunden ist. Denn das, was wir tun, ist niemals nur individuell. Es hat immer das Potenzial, andere Menschen zu inspirieren, zu stärken oder ihnen neue Türen zu öffnen.

Zu meinem Dank gehören auch meine lieben Schwestern von MigrArte Perú e. V. in Berlin und von Trenzando Fuerzas in Peru. Und natürlich meine Familie. Danke auch an Chris und Rosi – sie erinnern mich jeden Tag daran, dass es sich lohnt, weiterzugehen.

Danke – von Herzen.

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