Caminando conmigo misma. Con todes ...

Caminando conmigo misma. Con todes ...
Foto: Gabriela Gioia - Ritual inaugural antes de la Marcha del 8M en Berlín. Marzo 2026.

jueves, 2 de julio de 2026

Diecisiete años después: tiempos de gratitud y responsabilidad

Foto: Brenda Ruesta Barrientos
En diciembre de 2009 escribí una entrada en mi blog sobre familia, bilingüismo y multilingüismo. No era la primera vez que este tema aparecía en mi camino. Años antes, cuando formaba parte de la Unidad de Planificación Estratégica del Ministerio de Educación de mi país, acompañaba el trabajo de 27 oficinas pedagógicas. Una de ellas estaba dedicada a la Educación Intercultural Bilingüe. Aunque siempre fui consciente de provenir de un país multilingüe, nunca me sentí realmente comprometida con esta temática hasta que conocí la maternidad en Berlín.

El nacimiento de mi hija transformó mi propio proceso de integración como madre, mujer, profesional y migrante. En 2010 escribí un nuevo texto en mi blog. Aquella reflexión nacía de un proceso comunitario que comenzaba a tomar forma en Berlín. Poco a poco se hacía más evidente el deseo de construir una comunidad que fuera referente de nuestras culturas y de nuestras lenguas maternas, que nos hiciera visibles como un grupo capaz de aportar activamente a la sociedad de acogida. Al mismo tiempo, comprendíamos que el reconocimiento y la valoración de nosotras mismas eran condiciones indispensables para dialogar de igual a igual con las demás personas.

Todo este recorrido me encuentra hoy, diecisiete años después, participando en la duodécima edición del Encuentro sobre Multilingüismo en Pankow. Durante la pandemia de coronavirus, este espacio dio un paso decisivo hacia una mayor proyección en Berlín, impulsado también por los cambios en la ley escolar que fortalecieron la promoción del multilingüismo en las aulas.
Remziye Uykun - Koordinatorin des BeFaN Netzwerks

Este 2 de julio tuve nuevamente la alegría de participar en la organización del evento junto con la Red BEFaN, la AK Lingua Pankow, las Bibliotecas de Pankow y la Oficina de Participación e Integración del distrito. Siempre emociona volver a trabajar "en casa" y comprobar cómo este camino colectivo sigue creciendo. Seguramente en nuestras redes sociales podrán conocer los temas que abordamos este año.

Yo quisiera detenerme únicamente en los minutos que el programa dedicó a reconocer el trabajo desarrollado desde las organizaciones de migrantes. Aunque el homenaje estuvo dirigido a mi persona, lo recibo, sobre todo, como un reconocimiento colectivo a tantes compañeres con quienes he compartido este camino durante tantos años.

Es imposible mencionar a todas las personas e instituciones que forman parte de esta historia. Mi agradecimiento atraviesa muchos momentos y muchos niveles de mi vida. Solo ahora, ya de noche, he podido sentarme a escribir y procesar todo lo vivido.

Cuando anunciaron una "sorpresa", jamás imaginé algo semejante. Nunca había experimentado una muestra de reconocimiento tan generosa. Fue realmente conmovedor descubrir que tantas personas recordaran y valoraran mi trabajo. No porque considere que lo merezca especialmente, sino porque ese trabajo nunca fue únicamente mío: nació, creció y sigue formando parte de procesos colectivos.

Como dije hoy, no habrá decepción ni momento difícil capaz de apagar el fuego que significa sentirse parte de una comunidad. Y, en mi caso, he tenido el privilegio de sentirme parte de varias. Cada una en su pluridiversidad lingüística y cultural.

Hoy agradezco ese sentido de pertenencia, la que sin alejarme de mi identidad "peruana", me hace sentir "pankoweriana", si es palabra existe:).

Pienso especialmente en aquellas mujeres extraordinarias con quienes compartí los primeros años de MaMis en Movimiento e. V., una asociación que nació casi al mismo tiempo que mi hija y que marcó de manera decisiva la forma en que hoy entiendo el trabajo comunitario. A ellas les debo la posibilidad de aprender desde el ensayo y el error, de experimentar juntas y construir, paso a paso, lo que MaMis representa hoy.

También agradezco a mis queridas colegas de MigrArte Perú e. V., una segunda etapa decisiva de mi camino, donde las perspectivas decoloniales y ecofeministas fueron adquiriendo cada vez más sentido, profundidad y fuerza.
Carolina Giovagnoli & Selva Avendanio von MigrArte Perú e.V. 

Y si debo mencionar nombres, quiero expresar mi agradecimiento a la Comisionada de Participación e Integración de Berlín, Katarina Niewiedzial. Desde que la conocí, cuando era Comisionada de Participación e Integración de Pankow, siempre he recibido de ella confianza, respeto y un trato de igual a igual. Con Katarina existe un vínculo construido desde el respeto mutuo y la transparencia, donde siempre ha sido posible expresar opiniones y sentimientos con honestidad, sin temor a represalias ni condiciones.

Mi agradecimiento también es para mi querida colega Remziye Uykun, coordinadora de la Red BEFaN, con quien compartí cinco años de trabajo en el proyecto migraUp!, dedicado al fortalecimiento de la cooperación entre las organizaciones de migrantes y la administración pública del distrito de Pankow. Juntas contribuimos a hacer más visible y profesional el trabajo por el multilingüismo. Me alegra profundamente ver cómo BEFaN ha crecido y se ha consolidado, en buena parte gracias al importante trabajo de su organización responsable, Yekmal e. V. Así, la voz del multilingüismo en Berlín se vuelve cada vez más coherente, plural y representativa.

Quiero agradecer también a Danilo Vetter, director de las  Bibliotecas de Pankow, por su permanente apertura al diálogo intercultural y por el compromiso constante que ha demostrado con las organizaciones de migrantes del distrito. No exagero al decir que, para muchas de nosotras, las bibliotecas constituyen uno de los socios institucionales más cercanos, democráticos y valorados. 

Hoy hago un balance muy positivo. Siento una validación de que el camino recorrido ha tenido sentido y que el esfuerzo de todos estos años ha valido la pena.

Sin embargo, también tengo muy claro que un reconocimiento, por sí mismo, no tiene ningún valor si alguna vez se pierde el rumbo. Los tiempos que vivimos nos enfrentan a enormes desafíos y, a veces, aparece la tentación de caminar solas, de pensar únicamente en salvarnos individualmente.

Para mí, un reconocimiento es, sobre todo, un recordatorio. Un recordatorio de que debemos seguir demostrándonos a nosotras mismas que podemos caminar con coherencia. Que esos diez o veinte minutos de alegría —porque sí, se sienten muy bien— no constituyen un cheque en blanco.

La memoria de ese momento tan hermoso debe recordarme la enorme responsabilidad que implica continuar este camino. Porque aquello que hacemos nunca es únicamente individual: siempre tiene la capacidad de inspirar, fortalecer o abrir puertas para otras personas.
A este agradecimiento se suman mis queridas hermanas de MigrArte Perú e. V. en Berlín y de Trenzando Fuerzas en Perú. Y, por supuesto, mi familia de sangre. Gracias también a Chris y a Rosi, porque siguen siendo el mejor recordatorio de que vale la pena seguir adelante.

Gracias, de corazón.

***

Siebzehn Jahre später: Zeiten der Dankbarkeit und Verantwortung

Im Dezember 2009 schrieb ich einen Blogbeitrag über Familie, Zwei- und Mehrsprachigkeit. Es war nicht das erste Mal, dass mich dieses Thema auf meinem Lebensweg begleitete. Einige Jahre zuvor war ich in der Abteilung für Strategische Planung des Bildungsministeriums meines Heimatlandes tätig und begleitete die Arbeit von 27 pädagogischen Fachstellen. Eine davon war der Interkulturellen Bilingualen Bildung gewidmet. Obwohl mir immer bewusst war, aus einem mehrsprachigen Land zu stammen, begann ich mich erst mit meiner Mutterschaft in Berlin wirklich intensiv mit diesem Thema auseinanderzusetzen.

Die Geburt meiner Tochter veränderte meinen eigenen Integrationsprozess – als Mutter, als Frau, als Fachkraft und als Migrantin. Im Jahr 2010 veröffentlichte ich einen weiteren Blogbeitrag "Ich-trgration". Diese Reflexion entstand aus einem gemeinschaftlichen Prozess, der in Berlin langsam Gestalt annahm. Schritt für Schritt wurde der Wunsch stärker, eine Gemeinschaft aufzubauen, die unsere Kulturen und unsere Muttersprachen sichtbar macht und als Bezugspunkt dient – eine Gemeinschaft, die zeigt, dass wir als Gruppe aktiv zur Aufnahmegesellschaft beitragen können. Gleichzeitig wurde uns bewusst, dass Selbstanerkennung und Selbstwertschätzung unverzichtbare Voraussetzungen sind, um anderen Menschen auf Augenhöhe zu begegnen.

Heute, siebzehn Jahre später, führt mich dieser Weg zur zwölften Ausgabe des Mehrsprachigkeitsforums in Pankow. Während der Corona-Pandemie entwickelte sich diese Veranstaltung zu einem berlinweiten Format – begünstigt auch durch die Änderungen des Berliner Schulgesetzes, die die Förderung der Mehrsprachigkeit im Unterricht stärkten.
Am 2. Juli hatte ich erneut die Freude, die Veranstaltung gemeinsam mit dem BEFaN-Netzwerk, AK Lingua Pankow, den Stadtbibliotheken Pankow sowie der Beauftragten für Partizipation und Integration des Bezirks mitzugestalten. Es berührt mich jedes Mal, wieder „zu Hause“ arbeiten zu dürfen und zu sehen, wie dieser gemeinsame Weg weiter wächst. Einen Eindruck von den diesjährigen Themen findet ihr sicherlich in unseren sozialen Netzwerken.

Besonders möchte ich mich bei den wenigen Minuten aufhalten, die dem Engagement von Migrant:innenorganisationen gewidmet waren. Auch wenn die Ehrung meiner Person galt, verstehe ich sie vor allem als eine Anerkennung für die vielen Weggefährt:innen, mit denen ich diesen Weg über so viele Jahre gemeinsam gegangen bin.

Es ist unmöglich, alle Menschen und Institutionen zu nennen, die Teil dieser Geschichte sind. Mein Dank umfasst viele Lebensphasen und viele Ebenen meines Lebens. Erst jetzt, am Abend, finde ich die Ruhe, alles Erlebte aufzuschreiben und zu verarbeiten.

Als von einer „Überraschung“ die Rede war, hätte ich mir niemals vorstellen können, was mich erwartete. Noch nie zuvor hatte ich eine so großzügige Form der Anerkennung erlebt. Es hat mich sehr berührt zu sehen, dass sich so viele Menschen an meine Arbeit erinnern und sie wertschätzen. Nicht, weil ich glaube, sie in besonderer Weise verdient zu haben, sondern weil diese Arbeit nie allein meine war. Sie ist entstanden, gewachsen und bleibt Teil gemeinschaftlicher Prozesse.

Wie ich heute gesagt habe: Es gibt keine Enttäuschung und keinen schwierigen Moment, der das Feuer auslöschen könnte, das entsteht, wenn man sich als Teil einer Gemeinschaft fühlt. Ich selbst durfte das Privileg erleben, Teil mehrerer Gemeinschaften zu sein – jede von ihnen geprägt von ihrer eigenen sprachlichen und kulturellen Vielfalt.

Heute bin ich dankbar für dieses Gefühl der Zugehörigkeit. Ohne meine peruanische Identität aufzugeben, fühle ich mich heute auch als Pankowerin – sofern es dieses Wort überhaupt gibt.
Meine Gedanken gehen besonders an die großartigen Frauen, mit denen ich die ersten Jahre von MaMis en Movimiento e. V. teilen durfte. Der Verein entstand fast zeitgleich mit der Geburt meiner Tochter und prägte entscheidend mein heutiges Verständnis von Gemeinschaftsarbeit. Ihnen verdanke ich die Möglichkeit, durch Versuch und Irrtum zu lernen, gemeinsam Neues auszuprobieren und Schritt für Schritt das aufzubauen, wofür MaMis heute steht.

Ebenso danke ich meinen lieben Kolleg:innen von MigrArte Perú e. V. Sie stehen für einen zweiten wichtigen Abschnitt meines Weges, in dem dekoloniale und ökofeministische Perspektiven für mich immer mehr Sinn, Tiefe und Kraft gewonnen haben.

Wenn ich Namen nennen darf, möchte ich mich besonders bei der Berliner Beauftragten für Partizipation und Integration, Katarina Niewiedzial, bedanken. Seit ich sie kennengelernt habe – damals noch als Beauftragte für Partizipation und Integration in Pankow –, habe ich von ihr Vertrauen, Respekt und eine Zusammenarbeit auf Augenhöhe erfahren. Unsere Verbindung beruht auf gegenseitigem Respekt und Transparenz. Wir konnten unsere Meinungen und Gefühle stets offen äußern – ohne Angst vor Konsequenzen oder Bedingungen.

Mein Dank gilt ebenso meiner lieben Kollegin Remziye Uykun, Koordinatorin des BEFaN-Netzwerks, mit der ich fünf Jahre lang im Projekt migraUp! zusammenarbeiten durfte. Ziel des Projekts war es, die Zusammenarbeit zwischen Migrant:innenorganisationen und der Bezirksverwaltung Pankow zu stärken. Gemeinsam haben wir dazu beigetragen, die Bedeutung der Mehrsprachigkeit sichtbarer und professioneller zu machen. Es freut mich sehr zu sehen, wie sich BEFaN weiterentwickelt und etabliert hat – nicht zuletzt dank der wertvollen Arbeit seines Trägers Yekmal e. V. Dadurch wird die Stimme der Mehrsprachigkeit in Berlin immer vielfältiger, kohärenter und repräsentativer.

Ebenso möchte ich Danilo Vetter, dem Leiter der Stadtbibliotheken Pankow, danken – für seine kontinuierliche Offenheit gegenüber dem interkulturellen Dialog und für sein dauerhaftes Engagement gegenüber den Migrant:innenorganisationen des Bezirks. Ich übertreibe nicht, wenn ich sage, dass die Bibliotheken für viele von uns zu den wichtigsten, demokratischsten und verlässlichsten institutionellen Partnern gehören.

Bilingua e.V. & MigrArte Perú e.V.
Heute ziehe ich eine sehr positive Bilanz. Ich empfinde diese Erfahrung als Bestätigung dafür, dass der eingeschlagene Weg Sinn hatte und sich die Anstrengungen all dieser Jahre gelohnt haben.
MaMis en Movimiento & RAA

Gleichzeitig ist mir sehr bewusst, dass eine Auszeichnung für sich allein keinen Wert hat, wenn man irgendwann die Orientierung verliert. Die Herausforderungen unserer Zeit sind groß, und manchmal entsteht die Versuchung, allein weiterzugehen oder nur noch an die eigene Rettung zu denken.

Für mich ist eine Anerkennung vor allem eine Erinnerung. Eine Erinnerung daran, dass wir uns immer wieder selbst beweisen müssen, unseren Weg konsequent und glaubwürdig weiterzugehen. Dass zehn oder zwanzig Minuten der Freude – so schön sie sich auch anfühlen – kein Freibrief sind.

Die Erinnerung an diesen wunderbaren Moment soll mich vielmehr an die große Verantwortung erinnern, die damit verbunden ist. Denn das, was wir tun, ist niemals nur individuell. Es hat immer das Potenzial, andere Menschen zu inspirieren, zu stärken oder ihnen neue Türen zu öffnen.

Zu meinem Dank gehören auch meine lieben Schwestern von MigrArte Perú e. V. in Berlin und von Trenzando Fuerzas in Peru. Und natürlich meine Familie. Danke auch an Chris und Rosi – sie erinnern mich jeden Tag daran, dass es sich lohnt, weiterzugehen.

Danke – von Herzen.

jueves, 9 de abril de 2026

Salsa desde Africa bendita

El Sábado Santo fue un día especialmente soleado en Berlin. Decidimos salir a pasear y recoger un vinilo que parecia ser muy importante.  Luego iriamos a comer "peruano". 

Llegamos a nuestro destino: una casa en Friedrichshain. El long play era una nueva adquisición para el Salsa Café, donde mi marido participa como coorganizador y DJ. El disco era de Laba Sosseh, cantante originario de Gambia.

Ya en el auto, cuando escuché el sample que Chris había preparado, la melodía me resultó muy familiar. Era  Yamulemao . ¿Les suena? Es una de esas canciones que siempre me han encantado, de Joe Arroyo.
Nunca me había preguntado en qué lengua estaba cantada. Intuía un acento africano, pero no iba más allá. Mientras regresábamos a casa, Christian —como casi siempre cuando se trata de salsa— empezó a instruirme sobre la historia detrás del tema. 
Resulta que Laba Sosseh había grabado esta canción como  Diamoule Mawo en 1982 con el sello SAR en Estados Unidos. Esta fue una primera versión en Salsa de otra original proveniente de  Togo en el Paris de 1968. El Trio africano Los makueson' s la grabó originalmente con el titulo: Mpuli-mwa-moni Años más tarde,  Joe Arroyo nos la trajo con su propia interpretación.

Y entonces, como suele ocurrir cuando hablamos de lo mejor de la música —como la salsa—, surge inevitable la reflexión: ¿qué sería de nuestro continente sin la influencia africana?

Ahora sé de dónde viene esa melodía que tanto me gusta. Sé que está cantada en wolof, y que esa presencia africana no es algo lejano, sino profundamente presente en lo que somos y escuchamos. Solo hay que afinar el oído. Escuchar con atención.

Aquí les dejo ambas versiones. Difícil decir cuál es mejor. Siento que, en el fondo, son parte de un mismo corazón: una hermosa conversación musical que, de alguna manera, nos hace bien.

Diamoule Mawo, de Leba Sosseh 

https://youtu.be/T_skdYk9PXE?is=6Mp5a0_qPZW4C9yF

Yamulemao, versión de Joe Arroyo.

https://youtu.be/RdM-3IsrwuA?is=p6v01ZeVmIp9EwHO


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Der Karsamstag war ein besonders sonniger Tag in Berlin. Wir beschlossen, spazieren zu gehen und eine Schallplatte abzuholen, die offenbar sehr wichtig war. Danach wollten wir peruanisch essen gehen.

Wir erreichten unser Ziel: ein Haus in Friedrichshain. Die Langspielplatte war eine neue Anschaffung für das Salsa Café, bei dem mein Mann als Mitorganisator und DJ beteiligt ist. Das Album stammte von Laba Sosseh, einem Sänger aus Gambia.

Als wir bereits im Auto saßen und ich das Sample hörte, das Chris vorbereitet hatte, kam mir die Melodie sofort bekannt vor. Es war Yamulemao. Kommt Ihnen das bekannt vor? Es ist eines dieser Lieder, die ich schon immer geliebt habe – von Joe Arroyo.

Ich hatte mich nie gefragt, in welcher Sprache es gesungen wird. Ich vermutete einen afrikanischen Akzent, aber weiter ging ich dem nicht nach. Während wir nach Hause fuhren, begann Christian – wie so oft, wenn es um Salsa geht –, mir die Geschichte hinter dem Stück zu erklären.

Es stellt sich heraus, dass Laba Sosseh dieses Lied bereits 1982 unter dem Titel Diamoule Mawo in den USA beim Label SAR aufgenommen hatte. Dabei handelte es sich um eine erste Salsa-Version eines Originals aus Togo, das 1968 in Paris entstanden war.
Das afrikanische Trio Los Makueson's hatte das Stück ursprünglich unter dem Titel Mpuli-mwa-moni aufgenommen.
Jahre später brachte Joe Arroyo das Lied mit seiner eigenen Interpretation erneut heraus.

Und dann – wie so oft, wenn wir über das Beste der Musik sprechen, über Salsa – drängt sich unweigerlich eine Frage auf: Was wäre unser Kontinent ohne den afrikanischen Einfluss?

Jetzt weiß ich, woher diese Melodie kommt, die mir so sehr gefällt. Ich weiß, dass sie auf Wolof gesungen wird – und dass diese afrikanische Präsenz nichts Fernes ist, sondern tief in dem verwurzelt, was wir sind und hören.

Man muss nur genau hinhören. Wirklich zuhören.

Hier sind beide Versionen. Es ist schwer zu sagen, welche die bessere ist. Ich habe das Gefühl, dass sie im Grunde Teil desselben Herzens sind: ein wunderbarer musikalischer Dialog, der uns auf seine Weise guttut.

Diamoule Mawo, von Leba Sosseh
https://youtu.be/T_skdYk9PXE

Yamulemao, Version von Joe Arroyo
https://youtu.be/RdM-3IsrwuA

domingo, 5 de abril de 2026

Feliz Domingo de Resurrección

Mi conexión con la Semana Santa ha cambiado cualitativamente con cada viaje. Especialmente cuando los lugares a los que he llegado no coincidían con la religiosidad cristiana en la que crecí, como fue el caso de mi último destino: Berlin.

En esta capital, la celebración laica de las fiestas va de la mano con los cambios de estación y con tradiciones menos religiosas. La Semana Santa, por ejemplo, está claramente marcada en el calendario y el Viernes Santo es feriado. Pero, al no ser un día estrictamente religioso para todos, otros símbolos ocupan el espacio público: huevos de colores, conejos, flores que anuncian la primavera.

La idea de los huevos y los conejos la exploré apenas llegué a Alemania, en un artículo que me solicitaron en 2010 desde ANE e.V. (Arbeitskreis Neue Erziehung). - Aqui el enlace del articulo : https://mar-i-pasos.blogspot.com/2010/03/huevos-y-conejos-hablando-de-la-pascua.html?m=0)- Allí intenté comprender cómo estas imágenes también hablan de vida, renovación y esperanza, aunque desde otro lenguaje.

El viernes retomé contacto con mi comunidad de Lima. Ellos continúan participando en una comunidad amplia que se reúne para reflexionar sobre los cambios necesarios en distintos planos de la vida —sobre todo el personal y el laboral— a la luz de la fe y desde una perspectiva concreta: la teología de la liberación.

Para mí, espacios como la UNEC (Unión Nacional de Estudiantes Católicos) y el MPC (Movimiento de Profesionales Católicos) fueron guías fundamentales. Me permitieron releer mi propia experiencia desde una mirada más política y descubrir la coherencia entre espiritualidad y acción como herramientas cotidianas, allí donde me encontrara.

Las personas de mi comunidad —a quienes conocí desde sus veintes, o incluso antes— han permanecido en Perú. Hoy nos comunicamos menos, pero esa historia compartida no se borra. El viernes, una de mis compañeras compartió un texto de Semana Santa, y a partir de allí surgieron varias reflexiones que hoy, en este Domingo de Resurrección, siento la necesidad de escribir.

  1. El laicado y sus responsabilidades
Mi comunidad ha sufrido pérdidas importantes. Nuestros asesores fallecieron hace poco y nos encontramos en un contexto “sin pastor”. Tal vez este sea el momento de mirarnos nuevamente desde el protagonismo laico con el que nació el movimiento.

La Palabra sigue con nosotras. La realidad sigue interpelando. Y la comunidad continúa viva para acompañar. Todo lo aprendido —las herramientas teológicas, los procesos vividos— no caerá en saco roto.

Yo, que llevo más de veinte años fuera de Lima, no he experimentado esa sensación de vacío de la misma manera. La referencia comunitaria, incluso en momentos clave de mi vida migrante, no ha entrado en crisis.

Creo que esa misma fuerza fue la que me impulsó a crear algo parecido aquí. Reencontrarme con mi identidad laica me ha permitido reconocer desafíos importantes e involucrarme en procesos de cambio. No siempre se logra todo lo que se desea, pero en los espacios que he construido he sido testigo de transformaciones reales en favor de las personas.

Esa fuerza —ese espíritu de compromiso— nació en mí gracias a la experiencia comunitaria. Y por eso sigue viva.

2. Autocuidado y menos adaptación

Las llamadas de atención de mi cuerpo en los últimos años encendieron alertas que poco a poco se han ido aclarando. Me di cuenta de que durante mucho tiempo estuve demasiado enfocada en escuchar y atender lo que estaba fuera de mí.

Hoy puedo reconocer mejor cuándo eso ocurre a mi propia costa. Aprender a poner límites, a tomar distancia, ha sido fundamental.

Mi alta valoración de la comunidad como construcción política y espiritual no me permitía ver con claridad el valor que nos debemos como personas —no como individuos aislados, sino como seres dignos en relación—.

No se trata de reciprocidad inmediata ni de esperar algo a cambio. Pero con el tiempo una puede ver si recibió algo esencial: una respuesta amable, un gesto de cariño, una presencia cuando más se necesitaba.

Detectar lo que nos hace bien —no solo lo que nos conviene— y reconocer que existen otras formas de ser persona ha sido uno de los grandes descubrimientos de este año.

3. Resurrección como tiempo de transformación
La Resurrección no es solo un momento litúrgico. Es también una invitación a reconocer los cambios que están ocurriendo en nuestra propia vida.

Resucitar puede significar soltar formas antiguas de estar en el mundo, dejar atrás vínculos que ya no sostienen, o animarse a construir otros nuevos. Puede ser también reconciliarse con la propia historia, integrando lo vivido sin negarlo.

En mi caso, este tiempo habla de transformación consciente: de elegir con más claridad dónde estar, con quién compartir, y desde qué lugar actuar.

La Resurrección no ocurre de golpe. Es un proceso. A veces silencioso, a veces incómodo, pero profundamente vital.
Hoy, en este Domingo de Resurrección, después de haberme permitido sentir y pensar, reconozco que sigo en camino. Entre lo aprendido y lo que aún estoy descubriendo. Entre la memoria de comunidad y las nuevas formas de construirla.

Y quizás eso sea, al final, lo más fiel al espíritu de este tiempo: seguir apostando por la vida, incluso —y sobre todo— en medio de los cambios.

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Frohen Ostersonntag

Meine Verbindung zur Karwoche hat sich mit jeder Reise auf qualitative Weise verändert. Besonders dann, wenn die Orte, an die ich gelangte, nicht mit der christlichen Religiosität übereinstimmten, in der ich aufgewachsen bin – wie es bei meinem letzten Reiseziel, Berlín, der Fall war.
In dieser Hauptstadt geht die säkulare Feier der Festtage Hand in Hand mit den Jahreszeitenwechseln und weniger religiös geprägten Traditionen. Die Karwoche ist zwar klar im Kalender verankert und der Karfreitag ist ein Feiertag. Doch da er nicht für alle ein strikt religiöser Tag ist, nehmen andere Symbole den öffentlichen Raum ein: bunte Eier, Hasen, Blumen, die den Frühling ankündigen.

Die Idee von Eiern und Hasen habe ich bereits kurz nach meiner Ankunft in Deutschland aufgegriffen, in einem Artikel, den ich 2010 im Auftrag von ANE e.V. (Arbeitskreis Neue Erziehung) verfasst habe. Dort habe ich versucht zu verstehen, wie auch diese Bilder von Leben, Erneuerung und Hoffnung sprechen – wenn auch in einer anderen Sprache.
Am Freitag habe ich wieder Kontakt zu meiner Gemeinschaft aufgenommen. Sie sind weiterhin Teil einer größeren Gemeinschaft, die sich trifft, um über notwendige Veränderungen in verschiedenen Lebensbereichen nachzudenken – insbesondere im persönlichen und beruflichen – im Licht des Glaubens und aus einer konkreten Perspektive: der Befreiungstheologie.

Für mich waren Räume wie die UNEC (Unión Nacional de Estudiantes Católicos) und der MPC (Movimiento de Profesionales Católicos) grundlegende Wegbegleiter. Sie haben mir ermöglicht, meine eigene Erfahrung aus einer politischeren Perspektive neu zu lesen und die Kohärenz zwischen Spiritualität und Handeln als alltägliche Werkzeuge zu entdecken – unabhängig davon, wo ich mich befand.

Die Menschen meiner Gemeinschaft – die ich seit ihren Zwanzigern oder sogar noch früher kenne – sind in Peru geblieben. Heute kommunizieren wir weniger, doch diese gemeinsame Geschichte bleibt bestehen. Am Freitag teilte eine meiner Weggefährtinnen einen Text zur Karwoche, und daraus entstanden verschiedene Reflexionen, die ich heute, an diesem Ostersonntag, das Bedürfnis habe niederzuschreiben.

1. Das Laikat und seine Verantwortung
Meine Gemeinschaft hat bedeutende Verluste erlitten. Unsere geistlichen Begleiter sind vor Kurzem verstorben, und wir befinden uns in einem Kontext „ohne Hirten“. Vielleicht ist dies der Moment, uns wieder aus der Perspektive des Laienengagements zu betrachten, aus der die Bewegung einst entstanden ist.
Das Wort ist weiterhin unter uns. Die Realität fordert uns weiterhin heraus. Und die Gemeinschaft lebt weiter, um zu begleiten. All das Gelernte – die theologischen Werkzeuge, die durchlebten Prozesse – wird nicht verloren gehen.
Ich selbst, die seit mehr als zwanzig Jahren nicht mehr in Lima lebt, habe dieses Gefühl der Leere nicht auf dieselbe Weise erlebt. Der Bezug zur Gemeinschaft ist – selbst in entscheidenden Momenten meines Lebens in der Migration – nicht in eine Krise geraten.
Ich glaube, dass genau diese Kraft mich dazu bewegt hat, hier etwas Ähnliches aufzubauen. Die Wiederbegegnung mit meiner Identität als Laiin hat es mir ermöglicht, wichtige Herausforderungen zu erkennen und mich in Veränderungsprozesse einzubringen. Nicht immer erreicht man alles, was man sich wünscht, doch in den Räumen, die ich geschaffen habe, konnte ich echte Veränderungen zugunsten der Menschen miterleben.
Diese Kraft – dieser Geist des Engagements – ist aus meiner Gemeinschaftserfahrung heraus in mir gewachsen. Und deshalb lebt sie weiter.

2. Selbstfürsorge und weniger Anpassung
Die Warnsignale meines Körpers in den letzten Jahren haben nach und nach Klarheit geschaffen. Ich habe erkannt, dass ich lange Zeit zu sehr darauf fokussiert war, auf das zu hören und zu reagieren, was außerhalb von mir geschieht.
Heute kann ich besser wahrnehmen, wann dies auf meine eigenen Kosten geschieht. Zu lernen, Grenzen zu setzen und Distanz zu nehmen, war dabei entscheidend.
Meine hohe Wertschätzung von Gemeinschaft als politischer und spiritueller Aufbau ließ mich lange nicht klar erkennen, welchen Wert wir uns selbst schulden – nicht als isolierte Individuen, sondern als Menschen in Beziehung, die Würde besitzen.
Es geht nicht um unmittelbare Gegenseitigkeit oder darum, etwas zurückzuerwarten. Doch mit der Zeit kann man erkennen, ob man etwas Wesentliches erhalten hat: eine freundliche Antwort, eine Geste der Zuneigung, eine Präsenz im entscheidenden Moment.
Zu erkennen, was uns wirklich guttut – nicht nur, was uns nützt – und anzunehmen, dass es andere Weisen gibt, Mensch zu sein, gehört zu den großen Entdeckungen dieses Jahres.

3. Auferstehung als Zeit der Transformation
Die Auferstehung ist nicht nur ein liturgischer Moment. Sie ist auch eine Einladung, die Veränderungen in unserem eigenen Leben wahrzunehmen.

Auferstehen kann bedeuten, alte Weisen des In-der-Welt-Seins loszulassen, Beziehungen hinter sich zu lassen, die nicht mehr tragen, oder den Mut zu finden, neue aufzubauen. Es kann auch bedeuten, sich mit der eigenen Geschichte zu versöhnen und das Erlebte zu integrieren, ohne es zu verleugnen.
Für mich spricht diese Zeit von bewusster Transformation: davon, klarer zu wählen, wo ich sein möchte, mit wem ich teilen will und aus welcher Haltung heraus ich handle.
Die Auferstehung geschieht nicht plötzlich. Sie ist ein Prozess – manchmal leise, manchmal unbequem, aber zutiefst lebendig.

Heute, an diesem Ostersonntag, nachdem ich mir erlaubt habe zu fühlen und zu denken, erkenne ich, dass ich weiterhin unterwegs bin. Zwischen dem, was ich gelernt habe, und dem, was ich noch entdecke. Zwischen der Erinnerung an Gemeinschaft und neuen Formen, sie zu gestalten.
Und vielleicht ist genau das letztlich am treuesten gegenüber dem Geist dieser Zeit: weiter auf das Leben zu setzen – selbst, und gerade, mitten im Wandel.

lunes, 19 de enero de 2026

La vida siempre me sorprende… para bien / Das Leben überrascht mich immer wieder – auf die gute Art.

El viernes vi varias llamadas perdidas de mi esposo. Cuando quise devolverle la llamada, aparecieron varias fotos en el chat de WhatsApp: policías y bomberos. El sótano de nuestro edificio había empezado a incendiarse. Les transeúntes vieron el fuego y llamaron a la policía. Mi marido había estado allí apenas media hora antes y, por suerte, no había llamas ni nada fuera de lo normal. No era muy tarde, pero sí lo suficiente como para notar que algo no andaba bien. Cuando salió al balcón, vio el fuego y dio aviso, aunque la gente ya estaba alertada. Todo pudo controlarse a tiempo.

No podía dejar de imaginar qué habría pasado si esto ocurría de madrugada. El fuego podría haber invadido todos los pisos y quizá no habría sido posible contenerlo.

Al inicio parecía que tendríamos que buscar otro lugar para dormir. Media hora después nos dijeron que, parcialmente, todo estaba bajo control: podíamos entrar, pero el olor a quemado estaba por todas partes. No había calefacción ni gas. La electricidad funcionaba, pero no había agua caliente, y tocaba adaptarse al frío. Por suerte, como acampamos mucho, teníamos reservas: calefacción portátil para un par de habitaciones, un absorbedor de humedad y olores, y una máquina para cocinar y hornear que no necesita gas. Empezamos a reorganizar todo en casa y ahora solo queda adaptarse.

No tenemos noticias de cuándo se recuperará la normalidad, pero hay que acostumbrarse. Como peruana, recordé las veces en que nos racionaban el agua y teníamos que bañarnos con un jarrito, calentando el agua en invierno. Esos recuerdos me ayudaron mucho y, curiosamente, los vivo hoy con cariño y nostalgia.

Ahora toca vivir un poco como muchos de nuestros colegas humanos en distintas partes del mundo: vivir sin quejarnos, confiando en que todo se va acomodando. No depende tanto de que el sistema vuelva a funcionar como antes, sino de nuestra disponibilidad para adaptarnos y, en medio de todo, aprender. Al día siguiente tocaba retomar lo que habíamos dejado pendiente. Y aun con todo, la comida me supo como la mejor del mundo, sin necesidad de ir a un restaurante.

Por la noche había una invitación especial: una querida amiga —mentora clave cuando decidí vivir en Alemania— cumplía años. Lucia Muriel, psicóloga ecuatoriana, celebraba junto a otra compañera. Fue hermoso olvidarme del estrés de las horas anteriores. Fui con mi esposo. Fue lindo conocer gente nueva y reencontrarme con caras conocidas. Aun con tanto barullo, la fiesta se hacía sentir.

Ah, las emociones… vienen y van. Es importante reconocerlas y dejarlas estar.

Me alegró tanto ver a Lucia, tan jovial y bella como siempre. Este tiempo reaviva nuestra amistad y quizá también muchas alianzas posibles para el futuro.

** Incluso en la incertidumbre, la vida insiste en recordarnos que estamos acompañadas, que sabemos adaptarnos y que siempre hay espacios para celebrar, agradecer y seguir caminando.

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Das Leben überrascht mich immer wieder – auf die gute Art.

Am Freitag sah ich mehrere verpasste Anrufe von meinem Mann. Als ich zurückrufen wollte, erschienen mehrere Fotos im WhatsApp-Chat: Polizei und Feuerwehr. Der Keller unseres Gebäudes hatte Feuer gefangen.
Passant:innen bemerkten den Brand und alarmierten die Polizei. Mein Mann war etwa eine halbe Stunde zuvor noch dort gewesen, und glücklicherweise gab es zu diesem Zeitpunkt weder Flammen noch etwas Auffälliges. Es war nicht sehr spät, aber spät genug, um zu merken, dass etwas nicht stimmte. Als er später auf den Balkon ging, sah er das Feuer und meldete es – zu diesem Zeitpunkt waren jedoch bereits alle informiert. Alles konnte rechtzeitig unter Kontrolle gebracht werden.

Unwillkürlich stellte ich mir vor, was passiert wäre, wenn dies mitten in der Nacht geschehen wäre. Das Feuer hätte sich auf alle Stockwerke ausbreiten können, und vielleicht hätte man es nicht mehr eindämmen können.

Zunächst sah es so aus, als müssten wir uns einen anderen Schlafplatz suchen. Eine halbe Stunde später hieß es dann, dass die Situation teilweise unter Kontrolle sei: Wir konnten wieder hinein, doch der Brandgeruch war überall. Es gab weder Heizung noch Gas. Der Strom funktionierte, aber es gab kein warmes Wasser, und wir mussten uns an die Kälte anpassen.
Zum Glück sind wir viel campen gegangen und hatten vorgesorgt: eine mobile Heizung für ein paar Zimmer, einen Feuchtigkeits- und Geruchsabsorber sowie ein Koch- und Backgerät, das kein Gas benötigt. Wir begannen, alles neu zu organisieren, und nun heißt es vor allem: anpassen.

Wir wissen noch nicht, wann wieder Normalität einkehrt, aber wir lernen, damit zu leben. Als Peruanerin erinnerte ich mich an Zeiten, in denen das Wasser rationiert war und wir uns im Winter mit einem kleinen Becher wuschen, nachdem wir das Wasser erhitzt hatten. Diese Erinnerungen halfen mir sehr – und heute empfinde ich sie sogar mit einer gewissen Zärtlichkeit und Nostalgie.
Jetzt heißt es, ein wenig so zu leben wie viele unserer menschlichen Weggefährt:innen in anderen Teilen der Welt: ohne Klagen, im Vertrauen darauf, dass sich alles allmählich ordnet. Es hängt weniger davon ab, dass das System wieder so funktioniert wie früher, sondern vielmehr von unserer Bereitschaft, uns anzupassen – und unterwegs zu lernen.
Am nächsten Tag ging es darum, das wieder aufzugreifen, was wir liegen gelassen hatten. Und trotz allem schmeckte mir das Essen wie das beste der Welt – ganz ohne Restaurantbesuch.

Am Abend folgte eine Einladung: Eine liebe Freundin, eine wichtige Mentorin in der Zeit, als ich mich entschied, in Deutschland zu leben, hatte Geburtstag. Lucia Muriel, eine ecuadorianische Psychologin, feierte gemeinsam mit andere Weggefährtin. Es tat gut, den Stress der vergangenen Stunden hinter mir zu lassen. Ich ging mit meinem Mann. Es war schön, neue Menschen kennenzulernen und vertraute Gesichter wiederzusehen. Trotz des Trubels war die Feier deutlich spürbar.

Ach, die Emotionen … sie kommen und gehen. Wichtig ist, sie wahrzunehmen und ihnen Raum zu geben.
Es freute mich sehr, Lucia zu sehen – so lebendig und schön wie immer. Diese Zeit belebt unsere Freundschaft neu und vielleicht auch viele mögliche Bündnisse für die Zukunft.

*** Selbst in Momenten der Unsicherheit erinnert uns das Leben daran, dass wir nicht allein sind, dass wir anpassungsfähig sind und dass es immer Raum gibt zum Feiern, zum Dankbar sein und zum Weitergehen.

miércoles, 14 de enero de 2026

Los caminos que anduvimos: once años de migraUp - Die Wege, die wir gegangen sind: Elf Jahre migraUp

Después de once años al frente de un proyecto colectivo y creativo, en 2025 llegamos a su cierre.
A lo largo del tiempo, el proyecto fue transformándose y también cambió varias veces de nombre: primero migraMove, luego migraPower y finalmente migraUp!.
Entre 2015 y 2019 estuvo bajo el patrocinio de MaMis en Movimiento e.V., en cooperación con moveGLOBAL e.V. y VIA e.V.
De 2020 a 2022 trabajé para OASE Berlin e.V., y a partir de julio de 2022 continuamos como migraUp dentro de la asociación Sources d’Espoire e.V.

En once años suceden muchísimas cosas. Por eso he escrito un breve recuento que puede leerse siguiendo este enlace:
https://migra-up.org/so/69PhF2O60?languageTag=de&cid=dcd4957d-7a51-4463-9140-3627a83b0f85

Como la página web dejará de estar activa, he podido rescatar algunas de las publicaciones en las que participé durante estos años. Ojalá sirvan para volver a recorrer, aunque sea por un momento, algunos de los caminos que transitamos juntas y juntes.

2015: Design: Bianca Monroy

Nach elf Jahren der Leitung eines kollektiv-kreativen Projekts erreichen wir im Jahr 2025 sein Ende.

Im Laufe der Zeit hat sich das Projekt mehrfach verändert – und auch seinen Namen: zunächst migraMove, dann migraPower und schließlich migraUp!.
Zwischen 2015 und 2019 stand es unter der Trägerschaft von MaMis en Movimiento e.V. in Kooperation mit moveGLOBAL e.V. und VIA e.V.
Von 2020 bis 2022 arbeitete ich für OASE Berlin e.V., und ab Juli 2022 setzten wir unsere Arbeit als migraUp im Verein Sources d’Espoire e.V. fort.

In elf Jahren geschieht sehr viel. Deshalb habe ich einen kurzen Rückblick geschrieben, der über diesen Link gelesen werden kann:
https://migra-up.org/so/69PhF2O60?languageTag=de&cid=dcd4957d-7a51-4463-9140-3627a83b0f85
2018: Design: Helga Elsner Torres

Da die Website bald nicht mehr aktiv sein wird, konnte ich einige der Publikationen sichern, an denen ich in diesen Jahren mitgewirkt habe. Mögen sie dazu einladen, einige der gemeinsam gegangenen Wege noch einmal nachzuvollziehen.

Publicaciones / Publikationen


Autorin: Silvia Trassi (Bilingua e.V.)

Herausgeber: MaMis en Movimiento e.V.

Gestaltung und Layout: Andrea Aya

Bilder: Eigene Quelle und Pixabay

Korrektur: Marita Orbegoso Alvarez und Christina Litrán

Übersetzung: Dorothee Schiefer und Ramona Brzoska Träger: MaMis en Movimiento e.V.


In dieser Veröffentlichung teilen wir die "best practices" der Pankower Bibliotheken, die durch die aktive und nachhaltige Zusammenarbeit mit den MSOs des Bezirks ermöglicht werden. Seiten 41-49.


Dokumentation zum Online-Event der AG Mehrsprachigkeit am Internationalen Tag der Muttersprache (21.02.2023)

Träger: Sources d´Espoir e.V.

Projekt: Migra Up

Redaktion: Sophie Hanebrink

Layout und Zeichnungen: Beatriz Rodríguez Flores

Lingua Pankow & AG Mehrsprachigkeit des

Integrationsbeirates Pankow Berlin, 2023 Erste Auflage.




Fachberatung für MSO in Pankow: Von der Integration zur Partizipation, 2017


Herausgeber:

MaMis en Movimiento e.V. und VIA -Verband für Interkulturelle Arbeit Berlin/Brandenburg - VIA e.V.

Im Rahmen des Projektes „Migrapower“ 2019

Ein gefördertes Projekt vom Bezirksamt Pankow

Projekt Träger: MaMis en Movimiento e.V.

Danksagung an unseren Kooperationspartner SprachCafé Polnisch e.V.; Projekt Gelebte Mehrsprachigkeit; Projekt Empower Dich (Yekmal e.V.); Arbeitskreis Neue Erziehung ANE e.V.; Katarina Niedwiedzial, Integrationsbeauftragte des Berliner Senats und alle Mitwirkenden.

Redaktion: Dr. Gabriele Vößkühler

Layout: Helga Elsner Torres

Design: Bianca Monroy

Fotos: Karina Villavicencio, Helga Elsner Torres und Maryna Markova.

Organisationsteam: Remziye Uykun, Ana María Acevedo, Dr. Anna Mróz und Marita Orbegoso.


IV - V Fachtag Sprache für Gesundheit- Gesundheit für Sprachen, (2018-2019)


Herausgeber: MaMis en Movimiento e.V. Mutterschaft und Migration

Immanuelkirchstr. 24, 10405 Berlin Deutschland

www.mamisenmovimiento.de 

info@mamisenmovimiento.de

Im Rahmen des Projektes “Migrapower” 2019. Ein gefördertes Projekt vom Bezirksamt Pankow

Tandem Projekt MaMis en Movimiento e.V. & VIA – 

Verband für interkulturelle Arbeit – VIA e.V.

Projektleiterin | Marita Orbegoso

Design |Helga Elsner Torres

Konzept | Bianca Monroy

Künstlerische Betreuung | Karina Villavicencio

Danksagung

für die Beiträge der Migrantenorganisationen von Pankow:

Karussell e.V., Kapuli Initiative, MaMis en Movimiento e.V., Bocconcini di cultura e.V., Sprachcafé Polnisch e.V. , BCHR e.V., Trixiewiz e.V. und Bilingua e.V. und an die 

Stadtbibliothek Pankow. 

Textkorrektur auf Deutsch | Ina Taege, Justina Felgenhauer und Laila Bayraktar 

Berlin, August 2019 © 2019 MaMis en Movimiento e.V.



Träger: OASE Berlin e.V. 

Im Rahmen des Projektes “Migra Up!” 2021

Ein gefördertes Projekt vom Bezirksamt Pankow

Tandem Projekt OASE Berlin e.V. & VIA – 

Verband für interkulturelle Arbeit – VIA e.V.

Projektleiterin | Marita Orbegoso

Design |Helga Elsner Torres

Redaktioneller Inhalt | Dr. Gabriele Voßkühler und Angela Schneider

Danksagung für die Beiträge der Migrant*innen Organisationen von Pankow: MaMis en Movimiento e.V., Trixiewiz e.V., SHIA e.V. SelbstHilfeInitiative Alleinerziehender Landesverband Berlin, Frauenverein Janainas e.V., Xochicuicatl e.V., Familientreffpunkt Anna - SkF e.V. Berlin, PsyBi e.V., Polki w Berlinie e.V., Riss e.V. i.G und an das 

Jugendamt Pankow. 

Textkorrektur auf Deutsch | Dr. Gabriele Voßkühler


Pankower MSOs und ihre Beiträge zu Mehrsprachigkeit und Vielfalt im Bezirk 2024-2025

Herausgeber: Sources d'Espoir e.V.

Projekt · migra Up!

Redaktion: AK Lingua Pankow & Marita Orbegoso Alvarez

Layout und Zeichnungen: Beatriz Rodríguez Flores

Fotos · Marita Orbegoso, AK Lingua Pankow

Pankow Berlin, 2024 Erste Auflage



Träger: OASE Berlin e.V. Im Rahmen des Projektes “Migra Up!” 2020

Ein gefördertes Projekt vom Bezirksamt Pankow

Tandem Projekt OASE Berlin e.V. & VIA – 

Verband für interkulturelle Arbeit – VIA e.V.

Projektleiterin | Marita Orbegoso

Design |Helga Elsner Torres

Redaktioneller Inhalt | Marita Orbegoso & Monika Rebitzki

Textkorrektur auf Deutsch | Monika Rebitzki



Struktur und Textgestaltung: Marita Orbegoso Alvarez
Mit einigen Anmerkungen von Riche Merighi

Fotos: Marita Orbegoso Alvarez, Nadja Zerna u.a.

Pankow, Berlin · 2025 · 70 Seiten (Ohne Anhänge).





Le Petit Prince

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