Caminando siempre con la Princesa de mis días

Caminando siempre con la Princesa de mis días

Uno avanza como puede, pero avanza. Este es un espacio para compartir esos pasitos de nina y mamá que estamos emprendiendo con otros seres humanos. Bienvenid@ a caminar con nosotr@s!

domingo, 17 de julio de 2011

Memoria, memoria, memoria


El fin de semana pasado hice una pausa en la vida familiar. Viajé 3 días a Hamburgo para asistir al II Coloquio Medios Violencia y Memoria organizado par a par por las Universidades Antonio Ruiz de Montoya de Lima y la de Hamburgo. No puedo negar que una motivación para viajar fue la posibilidad de ver a amigos que no veía hace tiempo y darme un espacio abierto para pensar y respirar el Perú. Lo que encontré, sin embargo, me dio más. Descubrí los límites de las posturas humanas para sancionar o criticar el dolor o las maneras de enfrentarlo. Me di cuenta de lo mucho que me falta aprender a pesar de mis anos en distintas provincias del país, y la exigencia de humildad cuando las imágenes del Perú son solo eso, porque nunca se alcanza a ver suficiente. Esta sensación la viví cuando regresé a Lima luego de una intensa vida en el Sur y Norte del país. Ahora, viviendo en Berlín, intento recrear mis recuerdos y el de los demás, siempre con esperanza.

La organización del Coloquio fue bastante buena, sin sacrificar la calidad de las ponencias ni la calidez de cada encuentro. Debo agradecer especialmente a Hildegard Willer por su empeno en seguir construyendo puentes entre mi país y Alemania. Regresé ayer a casa cargada de nuevos recuerdos, reflexiones y muchas preguntas. El abrazo a mi pequena familia se hizo más fuerte como si necesitara mostrar que no me había ido.

Violencia y recuerdos

La lista de ponencias nos llevó desde el ano 1532 a nuestros días. La primera, a cargo de Wulf Oesterreicher nos presentó a través de varios testimonios escritos, el famoso encuentro del Padre Valverde y el Inca Atahualpa el 16 de noviembre de 1532 en Cajamarca. Además de demostrar la ausencia de diálogo por el carácter asimétrico de tal comunicación - incluido un intérprete, Felipillo - nos ensenó la forma en que se introdujo el Requerimiento, un instrumento jurídico de los colonizadores para justificar la invasión y la declaratoria de una "guerra justa". El inicio de tal desencuentro puede verse como el comienzo de una relación igualmente asimétrica entre los peruanos que llegaron constituirse después de tal episodio. Lamentablemente la reconstitución equitativa de tales relaciones proviniendo éstas de lo que conocemos como la sierra, la selva y la costa del Perú, sigue siendo una utopía. Lo visto durante la guerra interna es una muestra de la continuidad de esas percepciones conflictivas entre nosotros los peruanos.
Otro aspecto importante ha sido detenernos en el papel de las mujeres en la guerra, a cargo de Rocío Silva-Santisteban, comunicadora, poeta, docente universitaria y actual coordinadora de la CNDDHH del Perú. Con esta presentación, se abrió la posibilidad de discutir sobre la dificultad de cuestionar la violación a los derechos humanos, cuando nos centramos solo en la situación de quien consideramos víctimas. De esta categoría, por ejemplo y sobre todo en la práctica, han escapado siempre quienes han sido terroristas. No conocemos casos en los que las organizaciones de DDHH hayan defendido a terroristas. Resulta paradógico cuando justamente es a estas organizaciones a quienes se las acusa de ser fachada de los senderistas. Durante y después de la guerra se conocen ciertos vejamientos a victimarios que hasta hoy la opinión pública peruana no reconoce como violaciones a sus derechos humanos. Cuando se habla de este tema, se sigue comparando tal situación - una denucnia, por ejemplo - con apología al senderismo y no hay quien pueda salir de tal connotación. Hay una apelación a la conciencia individual e institucional para remirar estos hechos pero somos conscientes que solo ponerlos en debate puede ser muy comprometedor en el Perú de hoy.Ha habido ciertamente otras ponencias interesantes. Victor Vich demostró cómo el humor se anticipó a la captación de los hechos de la violencia política ya que nos presentaban espejos del alto adoctrinamiento que se vivía en las universidades peruanas antes de los 80´s. El humor ha seguido presente en todo momento rindiendo cuenta de los lados oscuros de nosotros.
Memoria Oficial y Memoria no oficial

Las últimas presentaciones fueron especialmente reveladoras para mí e hicieron un llamado a la reflexión seria sobre los intentos por reconstruir la memoria en el Perú, al margen de lecturas moralistas o pragmáticas. La intervención de la cooperación internacional y especialmente la alemana, han dejado ver su actuación de la mano con las demandas de la gente, en Ayacucho por ejemplo. Dado el aporte cultural de ceramistas, retableros, arpilleras y demás muestras de arte, con capacidad de itinerancia y movimiento, nos plantean la pregunta sobre la pertinencia de los museos de la memoria, mucho más cuando el abanico de posibilidades puede ser más amplio que 20 anos de guerra interna. Después de todo, lo que dio pie a ésta aun sigue conviviendo en la sociedad peruana. Fueron destacables las reflexiones e imágenes de Rainer Huhle, Gaby Franger y Markus Weissert.

Luego vino una noche de literatura, con Teresa Ruiz Rosas y Rocío SIlva-Santisteban en el Instituto Cervantes. No me fue fácil decir si me gusta más la narrativa o la poesía pero aun más, degustar a una más que la otra. Una mezcla de risa y llanto es lo que recuerdo y lo valoro muchísimo.

Félix Reátegui, investigador y docente de la PUCP en una presentación contundente analizaba el contraste entre el paradigma transnacional del recuerdo y la tecnología de la memoria - postulada por las instituciones - y otra estructura de expresión ritual más que material del mismo. Esta última no busca una narrativa coherente sino que hace una valoración cíclica y circular del recuerdo. En medio de estas dos estructuras se encuentran las ONGS asumiendo la interlocución del paradigma transnacional frente al diálogo con las comunidades de víctimas y afectados por la violencia política. Las preguntas salen muy fácilmente a flote cuando pensamos en la oralidad frente a los documentos y en las iniciativas itinerantes frente a las más "estables" como los museos. Vemos entonces, autocríticamente, que podemos aun con muy buenas intenciones y argumentos, extender una incongruencia entre el discurso normativo y el discurso comunitario y constatar que no es fácil definir qué se recuerda o cómo recordamos como sociedad. La estela de preguntas es aun más grande.

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No esperaba hacer un resumen de lo vivido estos días pero sí compartir percepciones de una realidad que sigue en construcción. Hay mucho que aprender de Alemania, pero en términos temporales, el después de la guerra en el Perú es aun un horizonte muy pequeno. En Alemania, seguimos presenciando y escuchando voces en contra cuando se intenta volver y cuestionar el pasado. El proceso de recordar y hacer memoria después de situaciones tan dolorosas en el Perú, no pueden plantear más que ilógicas respuestas en el corto plazo. Queda un tiempo por seguir trabajando y no claudicar.

Por el momento solo me dejo pensar y reconocer una auto-crítica no para destruir sino para abrirse a la pregunta humilde de quien es capaz de poner en discusión sus seguridades en bien de los demás. He podido también acceder al humor de algunos peruanos que estuvieron en el encuentro (se los agradezco un montón), retomar contacto con mi país y las voces nuevas y antiguas del pasado.Ahora de regreso, mi acostumbrada hiperactividad toma conciencia de otras coordenadas y momentos. Aunque no siempre ajenos, no siempre los míos. Me tocará ahora reencontrarme con mi poderosa realidad y seguir peleando al tiempo acortar distancias conmigo misma, el motor más importante para no olvidar y transmitir lo que al final pueda dar (me) más humanidad.

Buena semana!


Le Petit Prince

Le Petit Prince
buscando a mama??