Caminando siempre con la Princesa de mis días

Caminando siempre con la Princesa de mis días

Uno avanza como puede, pero avanza. Este es un espacio para compartir esos pasitos de nina y mamá que estamos emprendiendo con otros seres humanos. Bienvenid@ a caminar con nosotr@s!

lunes, 25 de abril de 2011

Tiempo de Pascua en Alemania

Nuevamente, la época de Pascua, me trae recuerdos y contrastes que llegan con la migración. Desde mi tradición católica, he intentado hacer la pausa respectiva para reflexionar y seguir cada momento, la pasión, muerte y resurrección de Jesús. He recordado mucho a mi comunidad a quienes apenas "veo" por las fotos que recibo. He recordado los días intensos que pasábamos juntos desde el jueves por la tarde hasta la celebración final de la resurrección de Jesús, frente a la muerte.En estos días, he vivido mi tercera pascua con mi familia alemana. La tradición por aquí está más marcada por otras actividades y nos invitan a hacer notar las diferencias, con cierta curiosidad. El viernes, por ejemplo, tuve que explicar por qué no comía carne y los demás días - sin iglesias cerca - fue bueno contar que el domingo es una verdadera fiesta.En el Kindergarten de mi hija, vivimos con mucha alegría y emoción, la búsqueda de los huevos de Pascua que trae el conejito y revivimos esta experiencia con los amigos y familia que frecuentamos estos días. Las oraciones de la noche no se dejaron esperar aunque me toca hacerlo solo con mi hija. Ella no se entera de mucho. Es muy pequena viviendo en un medio algo distante de las confesiones religiosas.Me alegro, sin embargo, de no haber sacrificado los momentos de comunidad tanto para jugar, beber y comer y con mi hija, hablando todo el tiempo en alemán y espanol, otra forma de traer a colación que mami es muy diferente pero que puede decir su palabra.

Felices Pascuas a Todos/as y solo espero que el triunfo sobre la muerte nos haga más cercanos, aun sabiéndonos diferentes.

lunes, 11 de abril de 2011

Resultados electorales en el Peru - prohibido para minorías

Aqíi una nota de Eduardo Adrianzén, a propo de los últimos resultados electorales en el Perú.

El Perú que queríamos y el Perú que tenemos

Yo no voy a salir en marchas contra lo que las mayorías han decidido aunque no me guste su decisión, ni voy a llamar "ignorante" a nadie porque no comulga con mis ideas. (Dicen que uno odia lo que se le parece a su parte más fea, así que cuidado con a quienes odien en estos días) A estas alturas de mi vida, ya he visto derrotar a Sendero, derroté la desesperanza de la hiperinflación de Alan, y luego puse mi granito de arena para derrotar a la mafia de los que hoy pueden volver a gobernarnos. Así que, si hay que pelear, peleo por mis derechos ciudadanos y por los valores en los que creo: punto. Pero se pelea contra los líderes, no contra los que creen en sus mentiras. Peleo con el explotador dueño del edificio, no con el vigilante que gana una miseria por cuidarlo. Peleo contra el que inventa el engaño, no contra los engañados. Porque si estos engañados existen, es que algo nos falló como sociedad y yo soy parte de esa sociedad. Y para no odiar, primero hay que entender. Tomémonos un par de días para asimilar ese entender, pero que sea DE VERDAD. La otra opción, es dar alaridos y atizar fascismos con la excusa de "preservar la democracia", o convocar a eventos que parecen copiados del peor Tea Party de Sarah Palin. Este no es el país que queríamos, de acuerdo. Pero es el único que tenemos, y la pregunta es: ¿qué hicimos, y, sobre todo, qué haremos para que sea diferente y mejor a partir de mañana? Yo soy escritor, profesor y hombre de teatro, y quisiera que todo lo que escriba, enseñe o ponga en escena, sirva para incluir y no excluir, para exponer ideas, para discutir puntos de vista y no colaborar con la ignorancia ¿Y tú, qué vas a hacer en lo tuyo? Ojalá que no sea organizar marchas de odio racista y clasista. Ojalá. Mañana nuestro Perú amanecerá distinto, eso es cierto. Pero mientras estemos sanos y vivos, nada está perdido. Abrazos para todos

domingo, 10 de abril de 2011

Eier und Hasen, Osterzeit in Deutschland

Seit ich in Deutschland lebe, fällt mir das alltägliche Erscheinungsbild einiger Feiertage ganz besonders auf. Diese Feste haben in Lateinamerika einen deutlich religiöseren Bezug. Ich denke an drei konkrete Beispiele: die Adventszeit vor Weihnachten, Himmelfahrt und die Osterzeit. Weil wir uns gerade am bevorstehenden Wechsel der Jahreszeiten und dem länger werdenden Tageslicht freuen, möchte ich heute beim Thema Ostern verweilen. In Deutschland ist Ostern ganz offensichtlich mit Häschen und Eiern verbunden. Für uns Eltern mit Kindern, die bereits in die Kita gehen, entsteht in dieser Tradition ein Austausch zwischen Kindern und der Lerngemeinschaft, begleitet von spielerischen Aktivitäten.

Am bekanntesten ist das Verstecken und Suchen der Eier, die der Osterhase hinterlässt. In meiner Erinnerung an Ostern in Peru taucht zunächst die Passionszeit auf, die Zeit des Nachdenkens vor Tod und Auferstehung Jesu. Diese 40 Tage, auf Spanisch “Cuaresma”, erinnern an die Zeit des Rückzuges Jesu aus der Öffentlichkeit. Für uns Katholiken ist die Osterzeit eine Zeit der Reue und sie hilft uns zu erinnern, dass Jesus starb, diese Grenze aber überschreiten konnte und auferstand. So wird die Auferstehung Jesu zu einer guten Nachricht, die mit allen Lebewesen dieser Welt geteilt werden soll...

Jetzt frage ich mich: Was haben alle diese Gefühle und Erfahrungen mit den Hasen und Eiern in der Ostertradition in Deutschland oder gerade in Berlin zu tun?

Meine erste Informationsquelle ist natürlich meine deutsche Familie. Es folgen die Literatur im Internet und andere Gespräche auf der Suche nach einem Ergebnis. Es gibt keine klare Antwort, sondern viele verschiedene Versionen. Die einen können sich Hasen und Eier nicht erklären, andere sprechen von slawischen Traditionen, Fruchtbarkeitsriten und dem Frühling. Hasen und Eier repräsentieren die neue Jahreszeit nach dem langen Winter.

Wo Hasen auftauchen, ist der Winter sicher vorbei. Einige Geschichten gehen zurück bis ins alte Ägypten, wo es bei besonderen Gelegenheiten den Brauch gab, dekorierte Eier zu verschenken. In der christlichen Tradition wurden in der Passionszeit keine Eier gegessen. Am Ostersonntag verteilten die Christen Eier unter den Leuten, um die Auferstehung zu feiern. Damit erinnerten sie an den Sieg Christi über den Tod. Mit der Zeit entstanden weitere Bräuche: dekorierte Eier, Eier aus Schokolade, nicht immer mit Bezug zum christlichen Fest.

Eine der Legenden gefällt mir besonders, weil sie die christliche Tradition, die mich mit meinem Land verbindet, mit der deutschen verknüpft. Sie geht so: ein Hase war in das Grab Jesu geraten. Er beobachtete die Leute, die das Grab besuchten, bevor es verschlossen wurde, und fragte sich, wer diese so sehr geschätzte Person wäre. Am dritten Tag, beim Wunder der Auferstehung, wurde dem Häschen klar, daß es sich um einen ganz besonderen Mann handelte, den Sohn Gottes. Als er nun wieder frei war, wollte er die gute Nachricht verbreiten, denn alle sollten wissen, daß Jesus lebt. Weil er nicht sprechen konnte, beschloß er, farbige Eier zu verteilen, weil so alle Christen erführen, was vorgefallen sei.

Wer noch immer neugierig ist, wird vermutlich auf weitere Varianten stoßen. Familien sind Experten, wenn es darum geht, Geschichten neu zu erfinden, auszuschmücken und noch interessanter zu machen. Wir werden sehen, welche Geschichten unsere Kinder in 15 oder 20 Jahren erzählen werden.

Heute fühle ich mich als Teil einer multikulturellen Familie, erkenne die Wichtigkeit bestimmter Traditionen und möchte diese mit meiner Tochter teilen. Sie soll die hiesigen Traditionen kennenlernen und in Bezug zu den Traditionen setzen, mit denen ihre Mutter groß geworden ist. Das Fest vom Osterhasen und andere Feste sind ein vorzüglicher Anlass für den Kulturdialog zwischen verschiedenen Generationen. Damit kann ich meiner Tochter den Unterschied und die Vielfalt ihres kulturellen Erbes bewusst machen. Ich würde gern Teilen der deutschen Kultur noch näher kommen und mir die Bedeutung solcher Momente aneignen, so wie jetzt Häschen und Ostereier Ecken unserer Wohnung schmücken, während wir die Ankunft der Sonne erwarten.

Publicado en el Poral Aktiv für Kinder
http://www.a4k.de/es/columna/ostern-2011/

sábado, 9 de abril de 2011

Ahora sí llegó el sol y nos habitó sin permiso

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Este mes se ha iniciado con muchos desafíos y buenas noticias. Claro, eso depende de nuestras propias percepciones. Para mí un desafio es también una buena noticia. Las buenas noticias asimismo no son las cosas cien por ciento positivas que vemos llegar. Digamos que trato de vivir la vida tomando lo mejor de ella, aunque no siempre lluevan flores blancas.
Hoy, mientras preparaba una ponencia y organizaba mi viaje ya que será en otra ciudad, me sorprendió el día con una suerte de luces que si bien han aparecido de vez en cuando, siempre terminaba con la decepción de que fueron solo de corta duración. Hoy no fue así. El sol salió muy temprano y era una invitación a salir. Solo pudieron hacerlo mi hija y su papi ya que a mí me tocaba redondear las ideas que no han llegado como hubiese querido. Lo lamenté por un momento pero luego pude recuperar el tiempo perdido. Mientras trabajaba, la luz se hacía más intensa y con ella mis ganas de terminar también. Aun no he podido redondear mis cuadrados pero estoy en ello.Ahora mismo, debo disfrutar el trabajo comunitario de mis vecinos. La verdad, en momentos como éste no me siento extranjera. Todos los vecinos tienen ninos y participan activamente embelleciendo el bello lugar que ya tenemos en el patio/jardín que es de todos. Más tarde una nueva barbacoa empezará y saldremos en familia a hacer las compras para el compartir de la tarde. Son casi las 7 pm y parece que aun estamos de día. Qué rico...

Antes me quedaba la mala conciencia por no haber disfrutado el sol con mi hija. Luego, lamenté no haber ido al cuentacuentos con ella. Ahora sigo lamentando que no he terminado la presentación que tengo pendiente... me pregunto si esto sirve de algo... Ahora mismo decido cerrar la máquina. Me preparo para las compras y la diversión que aguarda nuestra noche con sol. No hay tiempo para lamentarse. Cada momento es un regalo para aprovechar la vida que nos trae la gente con quien vivimos.

Buen día y qué rico disfrutar el sol de las 7 pm.

Le Petit Prince

Le Petit Prince
buscando a mama??