Caminando siempre con la Princesa de mis días

Caminando siempre con la Princesa de mis días

Uno avanza como puede, pero avanza. Este es un espacio para compartir esos pasitos de nina y mamá que estamos emprendiendo con otros seres humanos. Bienvenid@ a caminar con nosotr@s!

jueves, 13 de mayo de 2010

Y por qué debe apurarse? me dijo...


La posibilidad de relacionarme cotidianamente con mamis de todos lados, lleva casi implícito el hecho que tendré que estar también rodeada de ninos y ninas.

Hoy por la tarde, había quedado con un grupo de amigas y sus familias para celebrar el día del padre, o del hombre como más se le conoce en Berlín. Parecía haber estado en Buenos Aires porque casi todos, o eran portenos o estaban vinculados a Argentina. Los maridos alemanes de mis amigas eran unos perfectos portenos y casi nada diferentes a los verdaderos que había en la mesa.

Luego de una amena charla sobre las ventajas de la bilingualidad de la mayoría de nuestros ninos, mi hija empezó a reclamar salir a la calle y me fui con ella. Se detuvo, como era de esperarse, donde había ninos mayores, varones, jugando con autos y construyendo torres. Como siempre, luego de decir hallo, hola y demás, empezó a quere hacer lo mismo pero como siempre el espacio le parece corto, empezó a tirar todas las piezas del recipiente que las sostenía. Uno de los ninos más grandes estaba sorprendido pero lo calmé diciendo que mi hija iba a arreglarlo todo. Luego de la típica cancioncita "a ordenar, a ordenar, todo, todo en su lugar", mi hija empezó a colocar cada pieza en su sitio. Entonces, dije yo, "bueno hija, apúrate".

Uno de los ninos que seguía con sus torres, muy tranquilamente, me preguntó "Y por qué debe apurarse?"

... yo me quedé sin respuesta y me di cuenta de golpe que todo fue una reacción automática y sin pensar. Nos habíamos dado un espacio para jugar y divertirnos y estar relajadas, y a mí me venía solo la tensión de los tiempos limitados.

Pienso ahora en la importante lección del día.

La concepción del tiempo en nosotros y los ninos es muy diferente. Y cada momento puede ser muy especial cuando no nos dejamos llevar por sensaciones que muchas veces son extranas a la naturalidad con la que podríamos vivir. Hay un tiempo para todo y así también pasa con los ritmos para hacer cada cosa. Mi hija ordenaba las cosas a su modo y a su tiempo y yo quería otra vez invadir su ritmo y su forma de hacer algo que estaba bien a mis ojos. Mis palabras caían a destiempo y casi desaprobaban un gesto tan bonito como el hecho de ejercer la libertad de desordenar algo y luego, tomar la responsabilidad de volver a poner todo en su sitio. Me tocaría más bien reforzar estos actos y celebrarlos pero es siempre una tentación celebrar más aquello que consideramos se parece más a nuestros deseos de cómo hacer las cosas.

......

Alguien me dijo una vez que nuestros ninos son los mejores maestros y me alegro de que sea así.

PD.- la reunión fue en Eiscafé Incontri (Friedrichshain, por si acaso) ... gracias Marissa por tu delicadeza y cordialidad. Llevo el "por qué apurarse" de tu hijo en mi conciencia y me ha durado hasta hoy.

2 comentarios:

  1. Ja,ja,ja,qué bueno!Fede siempre en defensa de los demás,y me imagino la chochura de Marisa al ver que su hijo fué la inspiración de un post en esta página!!
    Felicitaciones Marita por el blog, que me lo recomendó Marisa.Y un beso grande para los chicos del Incontri!!

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  2. Gracias Yemina, espero verte el viernes en la fiesta. La pasaremos genial y con rica gente y comida.
    Besos desde Prenzlauer Berg!

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Le Petit Prince

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buscando a mama??